Valencia City, estado policial

 Lo ocurrido durante la semana pasada en Valencia, no tiene nombre. Desde tiempos de la transición no se habían visto respuestas tan brutales por parte de la policía a acciones tan nimias por parte de estudiantes. Pero esta es mi opinión, aunque parece que no soy el único que opina así.

 Eran estudiantes de secundaria, es decir; aún no tenían mayoría de edad. No volcaron contenedores, ni les prendieron fuego, no rompieron escaparates como ha sucedido en manifestaciones de otros lugares. Alguno se preguntará ¿entonces que hicieron?.

 Los estudiantes, se dedicaron a sentarse en el suelo intentando cortar el tráfico como medida de protesta. Si cortar el trafico, fuera delito; habrían algunos alcaldes condenados a la pena capital y aun siguen vivitos y en sus cargos. Solo hay que leer un poco los comentarios del movimiento 15-M, para darse cuenta de la situación.

 Si uno se entretiene un poco a mirar los comentarios de las personas afectadas, puede ver denuncias por parte de los padres. Por ejemplo aquella madre que vio como a su hija, con una prótesis en la pierna, la levantaban del suelo tirándola por los pelos, o también el padre que viendo como trataban a los estudiantes, le pidió el numero de identificación a un policía, el cual, con una prepotencia que ¡JAMAS! debiera encontrarse en un agente del orden, le pide la documentación al padre.

 También se pudo ver la brutalidad policial en las fotos de algunos periódicos, en las que aparecía un estudiante adolescente con su cartera a la espalda, sujeto por el cuello como un peligroso narcotraficante.

 No puedo decir que me sorprenda. La única manifestación a la que asistí en Valencia, fue debida a la incompetencia manifiesta del conseller de educación hace algunos años. Los manifestantes eran padres, alumnos y profesores (por lo visto, somos gente muy peligrosa). La cantidad de agentes y coches dedicados me parecieron en aquel entonces, demasiado exagerados para el tipo de manifestación. En esta tampoco se quedaron cortos.

 Lo de defender, proteger y servir, hay quien lo lleva mal. El atacar, golpear e imponer parece que se lleva mas en Valencia. Si yo fuera policía y alguien me mandara atacar a una panda de adolescentes inconformistas (siempre lo han sido), creo que le introduciría la porra donde el sol no brilla. Aun más, cuando me están recortando el salario mientras el que manda, dilapida el dinero.

 No es extraño por lo tanto, que este tipo de situaciones lleguen allende nuestras fronteras, hasta para ser noticias de la televisión en Caracas. Mientras, en la televisión autonómica Canal 9, no aparecerán estas imágenes. Pero que todos tengan claro que nadie va a dimitir o disculparse. ¡Faltaria más!.

 Pero… ¿que ocurrió el lunes?.

 Después de haber visto todas las barbaridades de la semana anterior, padres, hijos y ciudadanos en general estaban más que cabreados con la respuesta policial. Salieron a la calle con el cabreo encima, pero la actitud policial y de sus correspondientes jefes seguía siendo la misma. Esta vez, por parte de los manifestantes, la cosa no quedó en palabras y paso a mayores.

 La demostración de la incompetencia de los policias mandados por sus jefes, fue manifiesta con la detención de personas que simplemente pasaban para ir a su casa o se encontraban en el lugar equivocado en el momento menos indicado.

 Desde la subdelegación de gobierno afirmando que la respuesta fue consecuencia de los ataques a la policía. Que por si no lo saben, van con chaleco antibalas, casco, porra, protector en el cuello, botas reforzadas, visera protectora y escudo de defensa. Desde luego hace falta tener la cara de cemento armado para decir eso sin inmutarse.  

Leave a Reply

Your email address will not be published.

*