Viaje de trabajo 6 – En casa al fin

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Avion ultima fila Soy de los últimos que llaman para embarcar. Me temo que volveré a tener problemas para poner el equipaje de mano. Cuando estoy pasando por el brazo que conecta la terminal con el avión, me encuentro con una policía con un perro para detección de drogas, al mismo tiempo veo en la pista dos policías mas con perros mirando las maletas que embarcan. Me parece curioso. En la salida de España no vi nada de eso ¿habrá tanto contrabando de droga aquí?.

Regresando a España Una vez en el avión veo con gran preocupación que me ha tocado la última fila del avión y que detrás mio, la pared llega hasta medio asiento, lo cual significa que cada vez que alguien va o viene del servicio o las azafatas sacan los carritos, tengo todas las papeletas para recibir un buen meneo porque mi asiento es el primero que estrecha el pasillo. Ademas, al echarme hacia atrás toco la pared y no puedo echarme mas atrás, mientras que el del asiento de delante, se echa hacia atrás y me deja encajonado (casi todo el viaje), impidiendo casi la entrada y salida tanto mía como la del matrimonio que se sentaba a mi lado.

Esperando en Atocha Un vuelo con muchas turbulencias de 11 horas y habiendo dado una cabezada de una hora, aterrizamos en Madrid-Barajas a las 05:40 del jueves hora de México, 12:40 hora local. El paso por el control policial fue muy lento y encima al policía le extraño que el vuelo solo hubiera sido de cuatro días y me comenzó a preguntar a que me dedicaba, cual era mi empresa, etc. Al final me dejo pasar… ¡que alegría!. Vi salir la maleta por la cinta y casi se me saltan las lagrimas. ¡No me la habían perdido!.

 Directo a la salida. Taxi para la estación de Atocha. Llego allí y voy a la taquilla a por el billete, con mis dos maletas arriba y abajo por las cintas y esperando la cola de la taquilla. Al acabar de comprar el billete ya llevaba 24 horas despierto a excepción de la cabezadita de una hora del avión. El tren salia a las 17:10. Paso de las maletas por otro scanner para entrar en la zona de acceso a las vías de la estación. En ese momento comienza a darme el bajón y comienzo a tener sueño. Hago lo imposible por no dormirme y a las 15:30 entro con las 2 maletas a un local en el que compro un bocadillo y una Coca Cola. Llevo las 2 maletas y lo que he comprado como puedo (la Coca Cola en un bolsillo). Me siento en una de las sillas de la estacion y como el bocadillo, a ver si me despejo un poco.Alvia Regreso

 Consigo aguantar hasta las 16:30 que es cuando nos aparece en las pantallas la vía del tren. Llego hasta la cola y finalmente al tren. Espero a que se ponga en marcha para intentar dormir un poco después de 27 horas. Se que en algún momento ronqué, porque me desperté de un ronquido. En poco mas de tres horas que duró el viaje, me desperté cuatro veces, pero por lo menos llegué algo más despejado a la estación de mi ciudad.

 En el trayecto me sonaron todos los mensajes y llamadas que me habían hecho mientras estaba en México. Devolví las que pude y las que no, ya las haría con tranquilidad desde casa.

 Finalmente llegué a la estación y un taxi me llevó a casa. ¡Ya estaba en casa!. Todo un lujo.

Viaje de trabajo 4 – Llegada al destino

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Espera en Benito Juarez Salgo del hotel sin desayunar nada y con la preocupación de conseguir el billete a partir de la hoja impresa con el pago por internet. Voy directo a intentar facturar la maleta tal como lo hice en España, pero me dicen que el papel que llevo no sirve, que tengo que ir a unos terminales que hay afuera a validar mi número de localizador.

 Al acercarme a los terminales veo que hay cola en cada uno de ellos. Me espero… pasan veinte minutos y por fin tengo acceso a un terminal. Al cabo de un momento ya tengo un billete mal impreso hasta mi destino final.

Aeropuerto Destino Son las 07:00 y me tomo un café antes de entrar en la sala “M” de vuelos nacionales. Una vez que me acabo el café, no se donde echar el vaso de porexpan. Las papeleras que habían eran de residuos orgánicos, de metales y otra de metálicos. Acabe echándolo en el de envases y confiando en que no me llamaran la atención.

 La entrada a la sala “M” no fue diferente a las demás. Pasaporte y billete en la mano, vaciar bolsillos, correo y demás. Poner equipaje de mano y portátil por separado, para después acabar recogiéndolo todo con los pantalones medio caídos en el otro lado del scanner.

arbol potosino Ya me parecía ver la luz al final del túnel (mi destino final). Solo me quedaba una hora mas de vuelo y llegaba al destino. Esperaba que la empresa a la que iba hubieran enviado a alguien a recogerme.

 Después de una hora de vuelo llegue a un aeropuerto relativamente pequeño y alguien esperando para llevarme a la empresa en la cual tendría que realizar mi trabajo.

 A la hora de la comida ya había conseguido solucionar el problema que me había llevado hasta allí, solo me quedaban un par de flecos poco importantes pero convenientes para evitar que el problema que había ocurrido en caso de volver a ocurrir, pudiera solucionarlo la propia empresa en unos pocos pasos. El resto del dia lo dedique a instalar algún sistema de seguridad y dar recomendaciones para evitar el mismo problema.

 Cuando llegue al hotel me di cuenta que tenia poca carga en el teléfono móvil (celular) y a pesar de llevar un conversor de enchufe para poder conectar el cargador del móvil a los enchufes de México, el cargador no debía ser multivoltaje, pues en México el voltaje de los enchufes es de 110 Voltios, mientras que en España son de 220V y el cargador no me cargaba el móvil. El segundo día de estancia pude acercarme a una tienda de electrónica para comprar un convertidor y finalmente poder cargar el teléfono móvil.

Enchufe mexicano Algunas cosas que vi, fueron: un colibrí (no había visto ninguno en directo), algún lagarto típico de allí. Cactus de diferentes tipos y un tipo de árbol con hojas de palma muy común en la zona. De conocidos vi eucaliptos y plantas de Áloe Vera. 

 Casas de una sola planta, depósitos de agua negros, furgonetas descubiertas la parte trasera con gente encima y muchas carreteras en obras fue lo poco que pude ver.

Viaje de trabajo 3 – Viaje, desfase horario y hotel

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NH Mexico 02 Debido a la incomodidad de los asientos y los nervios del viaje, no pude dormir durante las doce horas del viaje. El resultado de las cuatro peliculas que vi durante el viaje y el medio libro que me leí, es un dolor de nalgas impresionante. ¿Por que no haran mas mullidos los asientos del avión?.

 Me levante un par de veces para estirar las piernas con la excusa de ir al servicio. Tambien conseguí leer un poco de la prensa de la que conseguí al subir al avión.

 Cuando llegué al aeropuerto Benito Juarez de Mexico D.F. Estaba muy cansado despues de 21 horas de estar despierto, pero aun me quedaba el paso por el control policial en una inmensa cola en donde se junto nuestro vuelo con otro que venia de Las Vegas (vi a dos rabinos con su típico traje, gorro y tirabuzon). Despues de darte el visto bueno y un papel que debes haber rellenado en el avión y que no debes perder hasta salir de Mexico, pasas a recoger la maleta que si has tenido suerte, no te la habran amontonado en el suelo junto con otras maletas. Cuando estas saliendo hay una persona que te pide la pegatina que te han dado como justificante de la maleta para comprobar que es tuya.NH Mexico 03

 Finalmente llegas a la aduana. Otra vez el escaner y toda la parafernalia, pero aún queda el toque de gracia. Hay que pulsar un botón como en los concursos y si tienes suerte y se enciende una luz verde te dejan pasar, en cambio si se enciende roja, tienes que abrir la maleta y que te registren todo su interior y des explicaciones de aquello que llevas en su interior. Para mi que debe tener truco y hay alguien que hace que se encienda roja si tienes pinta de sospechoso/a o solo por fastidiar. A mi esta vez me toco verde.

 Una vez salí de allí y esquive a los inevitables que te quieren llevar las maletas, fuí al hotel NH que se encontraba en el mismo aeropuerto.

 No quise ni cenar de lo cansado que estaba. Cuando acabe de ducharme y ponerme el pijama eran las 22:30 hora local, pero yo llevaba ya 22 horas despierto. Pedi a recepcion que me llamaran a las 05:30, pues el vuelo del dia siguiente hasta mi destino saldria a las 08:22.

NH Mexico 09 A las 05:00 de la mañana me desperté y ya no pude dormir. Me preparé la ropa que usaria ese dia. Antes de ducharme de nuevo para despejarme, me afeité. Me sono el teléfono en su funcion de despertador. Descuelgo y escucho anuncios como despertador ¡deprimente!. Acabo de afeitarme y me vuelve a sonar. Descuelgo y esta vez era la señorita de recepción. Le doy las gracias y me meto en la ducha. Cuando estoy completamente enjabonado vuelve a sonar. ¡Meagüen todo lo que se menea!. Estoy a punto de no salir a descolgar, pero al final acabo saliendo de la ducha, ¡que frio!. Descuelgo de nuevo. De nuevo los anuncios. Me vuelvo a la ducha.

 Despues de haber guardado la ropa sucia y haber empacado de nuevo la maleta, me dispongo a arrastrar las dos maletas (la normal y la del equipaje de mano) hasta recepción despues de revisar toda la habitacion por si me habia dejado algo.

Viaje de trabajo 2 – El embarque

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En el Aeropuerto Como las hojas de los vuelos que llevaba eran las que te dan por internet cuando pagas los billetes, tenia que ir a buscar los billetes reales para poder embarcar y como la compañía de vuelo era Aeromexico, me acerqué a a su despacho de billetes para que validaran mi justificante de billete. Primero tuve el problema de encontrar en donde estaba y en segundo lugar, estuve haciendo cola durante mas de quince minutos. Menos mal que paso por allí una señorita de la compañía que me pregunto que quería y me acompaño hasta facturación para que lo validaran allí mismo. Barajas

 Después de esperar la inevitable cola, colarse dos personas y facturar finalmente el equipaje, fui a buscar la puerta de entrada. Allí tuve que tirar una botella de agua completamente llena y solo faltó que me pidieran que me quitara los calzoncillos para pasar por el detector, ¡Hasta las botas te hacían quitarte y ponerlas en una cubeta!.

 Medio cayendo los pantalones y con la dignidad a la altura de la suela de los zapatos, consigo pasar con mi bolsa de mano por un lado, el ordenador por otro (¡oh si!, te lo hacían sacar de la bolsa y ponerlo en otra cubeta) y una cubeta con el reloj, la cartera, las llaves, la botas y los donuts ;-) por otro.

 Después de conseguir colocar todo en su lugar de nuevo y haber recobrado un poco la compostura, me arriesgo a continuar, pero aun me esperaba el control policial de aduanas. Me paro y observo, no sea cosa que tenga que volver a vaciar de nuevo todos los bolsillos. Veo que solo tengo que presentar el pasaporte. Ante la duda llevo toda la documentación en la mano. ¡Todo correcto!, finalmente paso a la zona internacional, donde montones de tiendas, gentes y maletas, forman un abigarrado conjunto bastante heterogéneo. Casi podías distinguir que vuelo esperaba cada uno. Los viajeros para Cancún y para Tánger estaban en la misma sala, pero su vestimenta y hasta sus actitudes eran diferentes.

 Compre un pequeño bocadillo y un zumo, pero llevarlo al mismo tiempo que llevaba el equipaje de mano (una pequeña maleta con ruedas) hasta una de las mesas, era bastante complicado. La verdad es que estas dos cosas me costaron mas dinero que cualquier menú normalito en un bar-restaurante. Aeromexico 09

 Una vez terminé de comer, comencé a buscar la puerta de embarque de mi vuelo que debía salir a las 14:40 y me resultaba extraño siendo una hora antes del vuelo, no encontrar ninguna cola. Al final llegué por pelos a las últimas llamadas para embarcar y sin hacer cola fui al interior del Boeing 747. Aún así y todo, lo de colocar el equipaje de mano fue una lucha encarnizada con manos y dientes por el espacio con los otros pasajeros.

 Finalmente consigo un asiento, después de intercambiarlo por el mio a petición de una pasajera que quería estar con sus amigas. Consigo descansar momentáneamente mis pobres pies y prepararme para las casi doce horas de viaje en el avión.