El sentido de la oportunidad

perder la oportunidad Cuantas veces nos ha ocurrido el perder una oportunidad por no tener una mente ágil. No saber responder a tiempo a una injusticia o un insulto. No tener a mano una contestación o una pregunta con la que desarmar a aquel que nos ataca, nos engaña o simplemente nos está tomando el pelo.

 También ocurre que hay muchas veces en que las personas no tenemos sentido de la oportunidad ni de que cosa es necesario realizar primero para no encontrarnos con problemas a corto o medio plazo.

no facebook  Si eres estudiante, muchas veces te distraes en cosas como las redes sociales o juegos sin darte cuenta que los deberes de clase no se van a hacer solos y que los exámenes se acercan lenta e inexorablemente. Solo cuando te lo ves tan inevitablemente encima que no puedes evitarlo, te das cuenta que la tarea a realizar es imposible por su magnitud en tan poco tiempo.

 Cualquier obra, exposición, carretera, fábrica, etc. Adolece del mismo problema. A medida que se acerca el momento de su apertura o inauguración, nos damos cuenta de que cada vez faltan ponerse a punto mas cosas y en ese momento se aumenta el esfuerzo por terminarlo todo a la vez y la inevitable consecuencia es que se acaba tarde y mal. La oportunidad es un bien escaso.

Tarde y mal  Pero no solo ocurre con estas cosas, también en cualquier aspecto de nuestra vida: médicos, tareas de casa, revisiones médicas, trabajo, visitas a familia y amigos, etc. Anteponemos muchas veces cosas de escaso valor o necesidad, por encima de cosas que es urgente ponerse a ellas antes que nos pasen factura o no lleguemos a la fecha. Visitar al médico cuando nos sentimos mal o ir a pagar un recibo devuelto, son cosas urgentes que si las dejamos para mas tarde por desidia u holgazanería, posiblemente acabaran pasando factura y por cierto bastante cara.

 Cuando pienso en la oportunidad, me viene a la mente la palabra ocasiones perdidas. Aquellas que en un momento determinado estuvieron a nuestro alcance, pero pasaron tan rápidas que casi no nos dimos ni cuenta. Una oportunidad en nuestro trabajo, la posibilidad de invertir en un negocio que diera pingües beneficios o la posibilidad de participar en un programa televisivo o un concurso en el que podríamos haber ganado algo bastante suculento.

  Como decía: La oportunidad es un bien escaso.