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Personas en las terrazas

sirviendo en la terraza Debido a una serie de circunstancias, tuve que andar por las calles de mi ciudad en horario matinal, cosa que normalmente no suelo hacer, pero tenia que solucionar unos papeleos y fui andando a los diferentes lugares. Lo que mas me llamó la atención al ir caminando por la calle, era la cantidad de terrazas de bares que estaban llenas a esas horas y era curioso porque hacia fresco.

 Esto me hizo pensar en el hecho que viera a mas mujeres sentadas que hombres por allí. ¿Será que fuman mas las mujeres que los hombres y por eso se sientan en las terrazas?. Otra de las cosas que pensé al ver esto, fue una cosa que escuché en las noticias de televisión. En ellas decían que para el 51% de los españoles es un lujo el poderse tomar un café en un bar… ¿Será verdad?. Yo ya digo que me asombró la cantidad de personas que vi un día laborable. mujeres en las terrazas

  Bien es cierto que hablando con diferentes personas que tienen establecimientos como papelerías, bares, carnicerías, etc, me decían que las personas hoy en día solo compran aquello que necesitan y no se gastan un céntimo más. En otros tiempos, cuando iban a comprar una cosa, algunas veces compraban otras para tenerlas en casa por si les hacia falta. Hoy en día, todo eso ha desaparecido y por tanto la mayoría de negocios tienen serias dificultades para mantenerse. La subida del iva ha hecho que muchas personas no se compren ni las cosas necesarias.

pub ingles  Hablando con un compañero, me comentaba que en un viaje a Inglaterra, vio que muchos Pubs abrían solo por la tarde porque la gente solo podía ir cuando salia de trabajar y en muchos casos, no salían ni entre semana. Esta característica de algunos países es comprensible si se tiene en cuenta su particular forma de vivir, sus horarios de trabajo y sus relaciones sociales. Para alguien que trabaje en jornada intensiva, su tiempo libre es por la tarde y si se tiene que acostar pronto para madrugar, no puede quedarse hasta muy tarde.

  De todas formas supongo que lo de las terrazas de los bares va con nuestro carácter de relacionarnos con los demás tomándonos cualquier cosa, ya sea un café o una cerveza. Como decía no recuerdo que humorista: Semos como semos.

¿Quien va subido al carro?

Sr. Antonio Garrigues Leí hace unos días, no se si en la segunda o tercera página del periódico ABC, una disertación a pagina completa, en donde un conocido personaje hablaba de la heroicidad de los japoneses y su deseo de anteponer el bien común al personal. Su conclusión principal fue que estaban aguantando la crisis porque todos tiraban del carro y que eso deberíamos hacer aquí.

 Yo no me atrevería a hacer esa afirmación tan concluyente con falta de objetividad en su visión de conjunto a pesar del conocimiento que tiene de ese pais el Sr. Garrigues. Antes me atrevería a afirmar que la visión japonesa de la igualdad (económica que no social), respeto, disciplina y concepto de vergüenza, son los motores que conforman esa particular forma de hacer las cosas.Politicos en Japón

 En Japón, un político que no responde bien ante un problema, se disculpa públicamente por televisión y abandona su cargo. Igualito que aquí cuando lo del chapapote en Galicia.

 En Japón, las empresas prefieren disminuir los beneficios y sueldos, antes que tirar a un empleado, con lo cual hay más personas cotizando, menos desempleados y más estabilidad. Las diferencias entre los sueldos más altos y más bajos, son mucho menores que en paises como España o Estados Unidos. La riqueza esta muy repartida, los ricos no son tan ricos (buscar japoneses en las listas Forbes) y aunque hay pobres, son menos, puesto que la mayor parte de la población se encuentra en la clase media, por lo tanto, un sueldo medio bruto de 37.000 euros es representativo, mientras que en otros lugares como España, un sueldo medio no muestra la verdad de los salarios.sueldo-vivienda en japón

 El prestigio de un japonés se encuentra en su empresa y su posición dentro de ella. Si nos presentamos a un japonés solo con nuestro nombre, estará incomodo porque no sabrá como tratarnos. En sus tarjetas de visita, aparece la empresa a la que pertenecen en grande, un poco más pequeño, su puesto de trabajo y finalmente en letras más pequeñas, su nombre. Esto es imprescindible que sea así, pues el vocabulario usado para tratar con personas de diferentes estatus, es diferente. En las empresas japonesas se asciende por antigüedad, esto evita los “trepas”.Japoneses y moviles

 Un japonés para llamar o hablar con otro, no lo tocara en ningún momento, ni palmaditas en la espalda ni tocarle en el hombro para que se gire. En lugares públicos no hablara por el móvil. Como mucho enviara algún correo por el móvil. A un japonés le da vergüenza expresar sus sentimientos en público, aunque se este desmoronando interiormente, intentará que no le vean llorar.

i+D PIB Japón Japón es el segundo país que mas invierte en I+D (mas del 15% del PIB) y gasta menos del 1% de su PIB en gasto militar. En cuanto a su deuda, más del 90% de la deuda de Japón está en manos de japoneses, eso demuestra confianza en su país y en su forma de hacer las cosas.

 Cuando aquí nadie sabia lo que era la crisis, Japón ya hacia años que la sufría. En este momento lleva más de 20 años en crisis. Los sueldos bajan, pero también lo hacen los precios y al mismo tiempo, los intereses bancarios rondan el 0%. Esto que puede parecer de locos, muestra una lógica, pues si puedo comprar lo mismo que antes aunque me bajen el sueldo, no hay ningún problema. Como ejemplo, la vivienda y los terrenos en Japón, valen una décima parte que hace 30 años atrás. En cambio aquí bajan los sueldos, pero suben los precios de todo y eso si que es de locos.Automoviles Japón

 Japón se ha mantenido todos estos años gracias a sus exportaciones, pero debido a la crisis mundial y el tsunami que padecieron, están comenzando a sufrir una disminución de las ventas externas y eso desestabilizara su estado actual de las cosas.

 Con todo lo explicado, intento explicar como se siente un trabajador japonés con respecto a su empresa, su país, sus conciudadanos, compañeros de trabajo, estabilidad. Su educación, además; les hace estar agradecidos a cada uno de ellos por cada cosa concedida y siente vergüenza si no se esfuerza lo suficiente y alcanza lo que los demás esperan de el.hansei

 Pretender que un país como España, en la que algunos políticos malgastan lo indecible, hacen lo que quieren y no se disculpan ni abandonan su cargo jamás… Un país en el que se considera la empresa una maquina de hacer dinero en vez de considerarla parte de la sociedad cuya misión es crear empleo… Un país en el que se bajan los sueldos (y hasta llegan a crear leyes para hacerlo legalmente), mientras se consienten subidas en la luz, la gasolina, los impuestos, etc … Un país en el que la forma de sacar a flote una empresa es despedir a unas personas que saben hacer su trabajo porque llevan más de 15 años realizándolo… Un país donde mucha gente ha sido echada de su casa por los mismos bancos que fomentaron la actual crisis…tirando del carro

 ¡Si señor!, vaya usted a decirles a las personas de ese país que lo primero que debemos aprender es a tirar todos del carro sin especificar quien se sube en el carro. Lo mas probable es que le indiquen a usted donde están los arreos con el bridón y las anteojeras, para que se las vaya poniendo y se coloque a la cabeza, mientras ellos hacen huelga o hacen una manifestación de esas tan denostadas, porque están hasta los testículos/ovarios de los personajes que les dicen que hay que apretarse un cinturón que no tiene más agujeros.


El Tio Vivo

El 17 de julio de 1834 fue en Madrid un día de luto y de desolación. Más de ciento cincuenta personas habían fallecido del cólera en la noche anterior. Una de las víctimas fue el infortunado Esteban Fernández, que tenía que ganarse la Tiovivo_1vida (con un aparato giratorio de los llamados caballitos) en lo que hoy se llama paseo de las Delicias, sito detrás del Hospital General.
Muerto el buen Esteban, su familia sólo pensó en sacar de la casa el cadáver. Cuatro amigos cargados con las andas -entonces las cajas mortuorias eran un objeto de lujo vedado a los pobres- se encaminaron al cementerio. Silenciosos y taciturnos marchaban en fúnebre cortejo los que llevaban en hombros al muerto y los pocos amigos que le acompañaban en su último paseo, cuando al llegar al sitio próximamente en que estuvo el circo, el que creían cadáver, incorporándose bruscamente dentro de las andas y arrojando lejos de sí el paño negro que le cubría, empezó a gritar:
-¡Estoy vivo! ¡Estoy vivo!
El terror que inspiró en el fúnebre cortejo estuvo a punto de serle fatal. Los que llevaban las andas las arrojaron al suelo, apretando a correr a campo a través, como si el muerto les pisara los talones…
La convalecencia fue larga; mas su fortuna estaba hecha. Desde aquel día, el tío Esteban despareció para dar paso al Tío Vivo; y cuando el cólera hubo calmado su furor y volvió a pensarse en diversiones, al tiovivo_2reaparecer en el paseo de las Delicias el aparato de los caballitos y las barquitas de madera, los habituales parroquianos del tío Esteban le saludaron con su nuevo nombre: le llamaron el Tío Vivo y el Tío Vivo se hizo célebre, se hizo popular, fue conocido en todos los rincones de la Corte; se le buscó, se le admiró como a una cosa sobrenatural, y hasta hubo quien le pidió noticias del otro mundo. Todo esto empezó a disgustar al buen hombre; pero al fin se acostumbró a su confirmación, tanto más cuanto que le era lucrativo, y olvidando él mismo su verdadero nombre de pila, se oyó llamar con complacencia Tío Vivo, legando este nombre a sus hijos y descendientes. Desde entonces el aparato de diversión llamado los caballitos tomó el nombre de los caballitos del Tío Vivo. Andando el tiempo se le llamó solamente el Tío Vivo. Hasta que se generalizó la denominación y la Real Academia incluyó en su Diccionario la palabra tiovivo: Aparato giratorio con asientos de varias for­mas dispuestos en círculo, que sirve de recreo en las ferias y fiestas populares.
Fragmento de Costumbres populares. Cuadros de color, de Sofía Tartilán (Madrid, 1880).