Puedo escuchar el mar

 Película de anime japonesa en plan romántico. Orientada como muchas de ellas a los años en la vida escolar. Lugar de los amores pasionales y de los conflictos personales.

  El hecho de que un estudiante de una gran capital como Tokio sea trasladado al instituto de un pueblo como Kochi, es una cosa frecuente, pero cuando es una chica, que ademas de inteligente, es guapa, supone un foco de atención, tanto para bien como para mal. Si añadimos la separación de sus padres, esto hace que los sentimientos de la chica (Muto) se encuentren bastante tensos con respecto al resto del mundo.

  La película fue hecha por los famosos estudios Ghibli, de los cuales ya he comentado varias películas, pero en este caso, se dejo el paso a las jóvenes promesas y no la realizaron ni Miyazaki ni Takahata que son los que han hecho la mayoría de ellas y ha sido la única película de estos estudios, realizada para la televisión.

  A pesar de ser una historia de relaciones humanas y no comprender en algunas ocasiones la particular idiosincrasia japonesa, creo que es una historia fácilmente reconocible en cualquier país del mundo.

  Le voy a dar un seis sobre un máximo de diez puntos, quizás porque no me acabó de gustar su conclusión, aunque debo reconocer que es ideal para una tarde tranquila, sobre todo si estas entre los 13 a los 20 años, edad en que te sentirás más identificado con los personajes.

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