Le seguian llamando Trinidad

portada - le seguian llamando Trinidad Podría decirse que es la segunda parte de la película “Le llamaban Trinidad”, aunque no parece que tuviera continuidad en el tiempo, sino que mas parecen dos capitulos de una serie televisiva de esas que comienza y acaba la historia en cada capítulo.

 Estrenada en 1972, al año siguiente de la anterior. En ella, los dos hermanos interpretados por por Bud Spencer y Terence Hill, se dedican a ejercer de ladrones, pero finalmente acaban pareciendose a Robin Hood, robando a los malos para ayudar a los desfavorecidos y maltratados habitantes de una región del oeste. Da igual que sean una colonia de mormones que una congregación religiosa de frailes.

 El encuentro de ambos hermanos en casa de los padres y las circunstancias familiares, permiten entender un poco la forma de ser de los hermanos y su particular idiosincrasia. La forma ejemplarizante de castigar a todos los ladrones malvados y todos aquellos que abusan de los demas. El hecho que ellos sean unos ladrones “buenos”, hace que se distingan de todos los otros ladrones que aparecen en la película.

 Haciéndose pasar por agentes de la ley, buscan los beneficios conseguidos por una serie de malvados personajes, como si quisieran aplicar aquello de “quien roba a un ladrón…”. Por el camino, ayudan a una familia con una hermosa hija y un pequeño con problemas estomacales.

 Le voy a dar una puntuación de 6,0 sobre un máximo de 10, un poco menos que la primera, ya que es un poco mas de lo mismo que vimos en la otra, a pesar de ello, es divertida y se puede pasar un buen rato viendola.

Le llamaban Trinidad

Le llamaban trinidad - cartel Podría decirse que es la película que dio fama al tándem formado por Bud Spencer y Terence Hill. A partir de ella, ambos actores compartirían protagonismo en muchas producciones cinematográficas. Uno como bonachón grande y fuertote y el otro como astuto, hábil, enamoradizo y con buenas intenciones.

 Estrenada en 1971, es una comedia spaghetti western en donde dos hermanos muy hábiles con el revolver, se reencuentran y el hermano pequeño se entera que el mayor está ejerciendo de Sheriff del pueblo y decide convertirse en su ayudante para echarle una mano con el “malo” del pueblo.

 Hay una congregación que esta siendo atacada continuamente por bandidos y los dos hermanos intentan ayudarles para que no abusen de ellos.

 Le voy a dar una puntuación de 6,5 sobre un máximo de 10, divertida película para la época en la que se realizó. Hoy en día, con tanta acción y efectos especiales, quedaría bastante desfasada, pero eso no impide que si se sabe que tipo de película se va a ver, se pueda disfrutar de una tarde distraída.

El Genio

Cartel de El genio Con un título así, cualquiera pensaría que se trata de una película oriental con lamparas maravillosas incluidas, pero no es así. Es un western con sus indios, sus vaqueros y su ferrocarril.

 El protagonista es el conocido Terence Hill en uno de esos papeles cómicos del oeste que tanta fama le dio. En este caso interpretando un hábil y astuto delincuente, que aprovechando la muerte de un coronel del ejercito, intenta hacer pasar a un compinche suyo por el coronel, de forma que puedan llevarse como botín el dinero que dispone el ejercito para negociar con los indios.

 El personaje de una chica que hace de delincuente con los otros dos, es lo único que me descoloco un poco. No sabia si era demasiado lista o demasiado inocente. Aunque posiblemente se podría decir que se hacia muy bien la tonta. Sea como sea le daba ese pequeño toque amoroso femenino que no puede faltar en cualquier historia.

 Película para pasar una tarde distraída delante del televisor sin esperar demasiado de ella. Hoy en día las películas del oeste quedan en el coto privado de aquellas/os que pasan de los 40, pues eran las que aparecían por televisión en su infancia. Los mas jóvenes les suelen aburrir este tipo de películas.

 Le voy a dar una puntuación de 6 sobre un máximo de 10. Aunque se ven venir las cosas, por lo menos hay escenas que te sorprenden y el director Sergio Leone se lo merece.

Mi nombre es Ninguno

Cartel mi nombre es ninguno Película un tanto extraña y a la vez sorprendente, aunque eso no quiere decir que me haya parecido una gran película.

 Cinta del oeste con sus vaqueros, sus duelos, sus villanos y sus héroes. Con la extraña aparición de un curioso personaje encarnado en la piel de Terence Hill y que no sabes si definir como personaje cómico o serio. Lo sorprendente es ver aparecer junto a este, un personaje de la talla de Henry Fonda en una producción italiana.

 Realmente te hace dudar de quien es el verdadero protagonista de la película, si el serio y temido pistolero Jack que interpreta Henry Fonda o el avispado e incalificable personaje interpretado por Terence Hill, que sigue a Jack ante la perspectiva de que el solo se enfrente a toda una banda y que muera como un   héroe.

 No me ha parecido una buena película. Si que ha estado distraída y esta bien para una sesión matinal o una tarde sin nada mejor que hacer.

 Puntuación de un cinco sobre un máximo de diez para este spaghetti western

Y después le llamaron El Magnífico

Portada Terence Hill Comedia interpretada por el actor italiano Terence Hill y que aunque sea una película del oeste y tenga temática similar a las películas “Le llamaban Trinidad” y “Le seguían llamando Trinidad”, no pertenece a la saga de Trinidad, pues ni interpreta al mismo personaje, ni aparece Bud Spencer por ningún lado.

 Terence Hill en este caso interpreta a un gentlemen ingles que se desplaza al oeste, a una propiedad de su recientemente fallecido padre. Una vez allí se encuentra con los socios de su padre que son una especie de simpáticos delincuentes que intentan alejarse de la civilización. Estos como un favor a su difunto padre, intentaran educar al joven para que se desenvuelva en el peligroso oeste.

 Comedia-Western muy en la linea de otras de la misma época (1972). Nada excepcional ni por temática ni por divertida. Una cinta sin pretensiones que puede llegar a divertir en algunos puntos, pero bastante floja en lineas generales.

 Le doy una puntuación de un escaso cuatro sobre un diez de máxima. Sirve para distraer un rato sin darle muchas vueltas a las neuronas.